
En esta tipología de magia, el niño es el protagonista. El mago, el hilo conductor.
El repertorio de trucos que puede realizar el mago en un espectáculo de magia infantil es amplísimo: pañuelos que cambian de color, ilusionismo con cuerdas, el nudo que salta de una cuerda a otra, escapismo, una figura con un globo, el periódico roto que se recompone, y un largo etcétera.