
Participar, eh ahí el eje central de este tipo de magia. Una magia divertida, visual y, sobretodo, participativa. Es la magia más común. Se puede hacer tanto en un escenario como en el suelo de casa. Un arte visual que todos los presentes podrán seguir al detalle. El público se convierte, en esta ocasión, en el protagonista.
Durante el espectáculo el mago utiliza sencillos objetos como pañuelos de colores, cartas, jarras de agua, etc… para realizar su número. Lo habitual es que el mago se sitúe en el centro de la sala y actúe para y con los asistentes. Y es que sin la participación de los presentes, este tipo de magia pierde atractivo. El mago interactúa con los presentes siendo el hilo conductor del número. Y el público participa activamente del número. Por ello, el humor, un tono desenfrenado y la actitud activa de los presentes juegan un papel indispensable en la actuación.